Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 21 abril 2012

Dentro de unos días se cumplen 30 años de la salida al mercado del Spectrum. No diré nada acerca de lo que supuso en el mundo de la informática, pues es un hecho que se puede mirar en cualquier lado, por ejemplo, este: http://es.wikipedia.org/wiki/Sinclair_ZX_Spectrum

os recomiendo ( a los que le guste el tema, claro) echar un vistazo a la página

http://www.speccy.org/foro/  . Aquí  podeis bucear en un océano de retro bits, entre hardware prehistórico con su software anticuado en el que el juego más pesado ocupa lo que un virus de  hoy. Un mundo que antes necesitaba  estanterías completas para guardar el soft en  vetustas cintas. Ahora todo ese software que se editó en aquella inolvidable época cabe en un CD ( y sobra espacio).

Ese cacharrito negro, con sus dientes de goma, fue la fuente de entretenimiento principal de muchos niños, pero no fue  todo  diversión: abrió todo un universo de posibilidades y de nuevas vocaciones… ¿quién no quiso ser programador de juegos en aquella época?

Yo, como ya puse en otro post, sucumbí al spectrum cuando mi gran amigo Carlos me lo enseñó un día en el que volvíamos del colegio. Aquel aparatito poco mayor que una calculadora, conectado a aquella vieja tele en blanco y negro, nos transportó a enormes aventuras espaciales, donde lo mismo luchábamos mano a mano con el mismísimo Luke Skywalker para librar a la galaxia del malvado imperio en STAR WARS, como  disparábamos a los proscritos en aquel pueblo del oeste del GUNFRIGHT, todo ello después de merendar, en los días del pan y chocolate.

Todavía juego de vez en cuando al JET PAC o al MATCH DAY… hasta al GHOSTBUSTERS, con su voz digitalizada saliendo de ese altavoz de un canal. Por culpa  del “gomas” de 48k, mi vida laboral se unió de forma directa o indirecta a la informática y, aunque ahora disponemos de  todos los adelantos que podamos soñar, no hay nada como ponerse con el emulador correspondiente a jugar con esas manchas monocolor que hacían las veces de gráficos…

No tendría espacio para poner los juegos aquellos que me encantaban, aquellos con los que soñábamos en clase, los que salían en la revista MICROHOBBY o MICROMANÍA. Aquellos por los que pelábamos con “los del barrio de abajo”.

Cierto es, como he puesto más arriba, que a veces los pongo y… en realidad me parecen casi todos un horror. Ya no son jugables en su mayoría (otros siguen siendo fantásticos entretenimientos), pero eso es  lo de menos. Me encanta escuchar su música de sonidos  monocanal, sus personajes transparentes de un solo color, las cargas lentísimas con esas rayas y ruidos estilo fax, incluso espero impaciente un “Tape loading error”  porque parece que, en cualquier momento aparecerá mi madre por detrás para decirme que me llama Carlos para ir al “techo”  a jugar al fútbol hasta la hora del  colegio, donde nos estarían esperando todos los amigos de aquella clase  de Don Ángel…

Feliz cumpleaños, viejo Spectrum . Y que cumplas muchos más.

Read Full Post »

El otoñal sol se oculta rápidamente dándole un tono ocre al parque “el paraíso” de Madrid. En una pequeña zona de columpios apenas queda una madre con su niño pequeño. Tiene unos cuatro o cinco años, pelo rizado y viste un peto de cuadros sobre un jerey claro.  Primero  se sube en la torre, incapaz de parar ni un momento, se monta cabeza abajo en un columpio en forma de semicírculo y se queda un ratito en esa posición para que su madre pueda ver lo bien que lo hace. De vez en cuando, un “Mami mira lo que hago”  busca que su madre certifique con una sonrisa o  con alguna palabra de reconocimiento su febril actividad infantil.

Entonces decide subir al desconchado tobogán, Everest oxidado en el que apenas unas vetustas manchas revelan su color verde original. Con no poco esfuerzo asciende los metálicos escalones  observando cómo ,a cada paso,  el suelo va alejándose de él. Consigue sentarse en la cima.  Desde allí se ve casi todo su mundo: apenas  unos cuantos edificios del barrio de  Simancas que para él se encuentran lejísimos.  En  uno de ellos viven sus abuelos, es su segundo barrio. Desconoce que más pronto que tarde no serán más que el recuerdo de un pasado distante.

El frío aire otoñal  le golpea en la cara, llena  de satisfacción:  ha subido una inmesa distancia él solito. De vez en cuando, mira a  su madre y le grita para que vea lo mayor que se está haciendo…

Se sienta, preparado para la vertiginosa bajada… pero en el último instante se para. Está sentado a una gran altura y decide quedarse allí, en su majestuoso trono, llamando una vez más a su madre.

Ella le llama, le dice que baje, que es la hora de irse… . Él niño de pelo rizado se empuja ligeramente para bajar, pero al momento se vuelve a sentar. Está muy alto, su madre no puede cogerle, así que decide continuar sentado observando sus dominios.  Ella le vuelve a llamar, “venga baja, que va a venir papá del trabajo…” pero ahora manda él y no piensa bajar. Es el Rey del Parque y sus alrededores, por tanto del mundo. Mira en todas direcciones fijando la vista después en su madre. Una sonrisa pícara la responde: “no” y ríe como solamente puede reír un crío…

Tras intentarlo varias veces sin éxito, su madre, riéndose por dentro, le obliga  a bajar, y el niño de pelo rizado   debe obedecer. Además va a volver del trabajo su papá, y seguro que le trae alguna cosa, como hacía tantas veces.

Se queda con ganas de ir a ver a sus abuelos, pero su madre le convence diciéndole que irán al día siguiente después del cole.

Así, el niño de pelo rizado vuelve a su casa, contento, ignorando que pronto crecerá y ya no volverá a sentirse el rey del mundo nunca más…

Read Full Post »

EL MUNDO QUE VIENE

Reconozco que llevo mucho, demasiado quizás, tiempo sin actualizar el blog. El motivo es que he retomado mis estudios universitarios, a los que encima he añadido las clases de inglés. A todo esto se le suma mi trabajo nuevo, que me quita más tiempo que el anterior y… voilá, a tomar por saco el blog.

No obstante, no puedo dejar de poner mi granito de arena protestona por la situación actual de, iba a decir del país pero se extiende a todo en general.

Supongo que en esta pasada vorágine capitalista neoliberal tan salvaje que hemos vivido/sufrido, nadie ha pensado en el futuro,  ni en que no somos simples unidades de consumo. Tampoco en que esta vida se compone de muchas más cosas que comprar, tener o trepar (en el peor sentido de la palabra).

Ahora que hemos agotado el ciclo, que la gallina de los huevos de oro ha sido brutalmente exprimida nos deberíamos dar cuenta de una cosa:nos han engañado. Y hemos sido tan gilipollas de dejarnos timar cuando nos hicieron ver que  podíamos ser señoritos pudientes incapaces de mezclarnos con los proletarios. Todos queríamos chalets, coches de gama alta y mientras, los dueños del capital dejaban caer sobre nosotros las migajas de un pastel mucho mayor, del cual se atracaban día tras día.

Nos convertimos en un país en el que un albañil doblaba el sueldo de un profesor universitario sin pensar que el constructor se hacía multimillonario de la noche a la mañana con el beneplácito de los políticos de turno.

Tiramos por tierra los valores que durante años costaron sangre, lágrimas y años de cárcel. Nadie quería escuelas públicas ni sanidades universales, ” el que quiera que se lo pague “. Preferíamos usar los impuestos en colosales obras inútiles para todos excepto para los bolsillos de los de siempre. Y mientras, los trabajadores pegándonos entre nosotros   por ver quién era menos obrero: era el “money boom”. Frente a eso, las ideologías morían ahogadas en un mar de billetes de 500 ,blanqueados o no, daba igual. Nadie quería sindicatos, ni auténticas izquierdas que defendieran a los trabajadores, ¿ para qué? si todos éramos potentados…

El fútbol y la telemierda se convirtieron en el nuevo opio del pueblo, desbancando a la religión que prometió venganza: nadie le quitaría la exclusiva de manejar al rebaño de ignorantes.  La cultura entraba en coma irreversible, estado del que es difícil que se recupere, ¿Para qué estudiar si trabajando en la obra ganas el triple? el estudiante era, a los ojos de la sociedad un tonto merecedor de mofa. España e incultura andarían siempre de la mano como términos equivalentes…

Nadie pensó que eso tendría un final, que la burbuja global explotaría, que ahora nos encontramos sin valores, sin dinero, sin casa, sin futuro…  sin nada.

Nadie pensó que nuestra mala cabeza la han de pagar nuestros hijos, no los  de los grandes jerifaltes. Ellos han ganado toneladas de dinero y, por mucho que pierdan, todavía seguirán en la opulencia ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos.

Hemos despertado del sueño. Hemos despertado y nos hemos dado cuenta de que somos el pardillo que se ha dejado engañar con el timo de la estampita. Los  lacayos de los peces gordos con sus perros guardianes que lucen correas de oro, nos han terminado de morder dejándonos sin fuerzas de responder a la pregunta: ¿Quién manda aquí? La respuesta es más que obvia:ellos. Siempre mandaron ellos.

¿Qué cara le pondremos a nuestros hijos cuando nos pregunten por qué vivíamos mejor nosotros que ellos? ¿ y cuando nos pregunten por qué dejamos que nos engañaran? ¿ Por Qué?

Filín de Rusadir 2012

Read Full Post »